¿Qué hacer para que no nos pase como a Ashley Madison?

Los fraudes informáticos aumentaron en España un 19% durante 2014 con respecto el año anterior y la subida del comercio electrónico acrecienta el número de timadores en la Red

La publicación de los datos de los usuarios de Ashley Madison puede causar que algunas parejas se rompan, pero Internet también guarda otros peligros. Los fraudes informáticos aumentaron un 19% en 2014 con respecto al año anterior, llegando a los 32.842, según indica el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior. Este es el principal delito cometido a través de las nuevas tecnologías, pero también se pueden encontrar otros grupos delictivos como 'amenazas' y 'coacciones' (9.559 durante 2014), 'Contra el honor' (2.212), 'Falsificación informática' (1,8474) o 'Acceso a interceptación ilícita' (1.851), entre otros.

El número total de delitos a través de las nuevas tecnologías llega a 49.966 durante 2014, un 15% más que el año anterior. Una de las principales causas de este aumento puede ser la subida del número de transacciones del comercio electrónico, que en el segundo trimestre de 2014 registró una evolución positiva interanual del 24,1%, según el 'Informe de la CNMC sobre el Comercio Electrónico en España a través de Entidades de Medios de Pago'.

La Guardia Civil clasifica en cuatro tipos los tipos de estafa más habituales por Internet:

  • Estafas de pago anticipado: la víctima es persuadida para que adelante dinero con la promesa de que más tarde conseguirá algo. Las variantes pueden ser timos de compra online, estafas sentimentales, extorsiones, estafas de caridad, ofertas de trabajo falsas y oportunidades de trabajo o negocio desde casa.
  • Fraudes de tarjeta de crédito: la víctima paga con su tarjeta de crédito productos o servicios anunciados en una página web que no llega a recibir.
  • Phishing: se diferencia de los fraudes de tarjeta de crédito en que se realiza a través del correo electrónico o servicios de mensajería mediante 'spam'. Además, no solo no se recibe ningún producto o compensación, sino que se intenta acceder a los datos de la tarjeta o a cuentas de correo legítimas desde las que continuar la estafa.
  • Pharming: los timadores buscan vulnerabilidades en las páginas web para redireccionar las visitas a sus propias páginas, desde las que intentan obtener información sensible de los usuarios.

Para evitar este tipo de timos y fraudes, el sentido común es la mejor premisa. Como dice el Grupo de Delitos Telemáticos Unidad Central Operativa, "en Internet es posible encontrar las tres 'B' de bueno, bonito y barato, pero a veces, la unión de las tres es el cebo perfecto". Algunas recomendaciones para una navegación son:

  • Revisar lo que dicen el resto de usuarios sobre el sitio web en el que se pretende hacer la compra evitará en muchos casos caer en la trampa de timadores.
  • Investigar sobre si la compañía tiene sede y forma de contacto también ayudará a saber si se hará una compra segura. Además, cualquier anomalía como un cambio de última hora en el método de pago pueda ser sospechoso.
  • Desconfiar de las gangas. Como ya se dijo antes, nadie va a regalar nada por navegar por Internet. En muchas ocasiones, las ofertas con las tres 'B' son falsas, no hay préstamos a tipo muy bajos, trabajos que harán ricos a sus trabajadores en una semana, ni alquileres demasiado baratos.
  • Cuidado con la banca electrónica. Algunas veces los timadores usan correos electrónicos para persuadir a las personas para que les cedan sus datos bancarios haciéndose pasar por sus entidades. La Oficina de Seguridad del Internauta recomienda fijarse en si el contenido es sospechoso, la escritura correcta, si el correo va personalizado, desconfiar si piden algo urgente, y revisar el remitente y tipo de información que piden. Destacan que "la ecuación: datos bancarios + datos personales=fraude".

Pese a todas estas precauciones, muchas veces los delincuentes logran su objetivo. Ante esto, la Oficina de Seguridad del Internauta facilita un contacto para ofrecer ayuda a las personas estafadas y explicarles qué organismos deben acudir para denunciar los hechos.

Consulta la noticia