La Audiencia Nacional minimiza las condiciones para considerar el correo no deseado como SPAM

La Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI) regula la cuestión relativa al envío de comunicaciones comerciales por vía electrónica, esto es, al envío de lo que se conoce popularmente como “spam”, siempre que se haga por vía electrónica, como email o mensajes al móvil; en concreto esta ley nos viene a decir que para enviar este tipo de publicidad, por ejemplo por email, necesitamos previamente el consentimiento del receptor.

Pero la Audiencia Nacional en su sentencia de 15 de julio de 2011 lo modifica sustancialmente estableciendo: “…en cada uno de los mails remitidos se ponía en conocimiento del denunciante la posibilidad de oponerse a recibir nuevas comunicaciones con un fácil procedimiento consistente en presionar el “clic” que se incluía en la comunicación, sin que el denunciante hubiese activado tal sistema y ello pudo ser interpretarse como conformidad con los posteriores envíos“.