Derecho al olvido

Miriam Salmonte Martes, 19 Febrero 2019

El derecho al olvido, también denominado por el Reglamento General de Protección de Datos como derecho de supresión, es regulado por este texto legal en el artículo 17, así como por los preceptos 15, 93 y 94 de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derecho Digitales.

 

1. “Derecho al olvido“ o derecho a la supresión, ¿cuándo puedo ejercitarlo?

El propio artículo 17 RGPD, en su apartado 1º, establece que "el interesado tendrá derecho a obtener, sin dilación indebida del responsable de tratamiento, la supresión de los datos personales que le cociernan". Regula, asimismo, las circunstancias en las que es posible ejercitarlo. De este modo, se podrá solicitar cuando:

"a) los datos personales ya no sean necesarios en relación con los fines para los que fueron recogidos o tratados de otro modo;

b) el interesado retire el consentimiento en que se basa el tratamiento de conformidad con el artículo 6, apartado 1, letra a), o el artículo 9, apartado 2, letra a), y este no se base en otro fundamento jurídico;

c) el interesado se oponga al tratamiento con arreglo al artículo 21, apartado 1, y no prevalezcan otros motivos legítimos para el tratamiento, o el interesado se oponga al tratamiento con arreglo al artículo 21, apartado 2;

d) los datos personales hayan sido tratados ilícitamente;

e) los datos personales deban suprimirse para el cumplimiento de una obligación legal establecida en el Derecho de la Unión o de los Estados miembros que se aplique al responsable del tratamiento;

f) los datos personales se hayan obtenido en relación con la oferta de servicios de la sociedad de la información mencionados en el artículo 8, apartado 1".

 

2. Límites al “derecho al olvido“

De acuerdo con lo establecido en el artículo 17.3RGPD, no será posible el ejercicio del derecho de supresión cuando el tratamiento de los datos sea necesario:

"a) para ejercer el derecho a la libertad de expresión e información;

b) para el cumplimiento de una obligación legal que requiera el tratamiento de datos impuesta por el Derecho de la Unión o de los Estados miembros que se aplique al responsable del tratamiento, o para el cumplimiento de una misión realizada en interés público o en el ejercicio de poderes públicos conferidos al responsable;

c) por razones de interés público en el ámbito de la salud pública de conformidad con el artículo 9, apartado 2, letras h) e i), y apartado 3;

d) con fines de archivo en interés público, fines de investigación científica o histórica o fines estadísticos, de conformidad con el artículo 89, apartado 1, en la medida en que el derecho indicado en el apartado 1 pudiera hacer imposible u obstaculizar gravemente el logro de los objetivos de dicho tratamiento, o

e) para la formulación, el ejercicio o la defensa de reclamaciones".

 

3. El "derecho al olvido" en Google e internet

La reciente Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, incluye una novedad importante acerca del derecho de supresión en los preceptos 93 y 94. Y es que, por primera vez, se regula nuestro derecho al olvido tanto para las búsquedas que se realicen a través de diferentes buscadores, tales como Google, así como en servicios de redes sociales o equivalentes.

El contenido de estos artículos tiene su origen en la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea el 13 de mayo de 2014, pues la misma reconoce que Google y demás motores de búsqueda están sometidos a las normas de protección de datos de la Unión Europea y que por tanto, los interesados pueden solicitar, siempre que cumplan los requisitos establecidos en la ley, que los enlaces a sus datos personales no aparezcan en los resultados de una búsqueda realizada por el nombre y apellido.

El Tribunal lo justifica manifestando que: "el tratamiento de los datos permite a cualquier internauta obtener, mediante la lista de resultados, una visión estructurada en la información relativa a esa persona, que puede hallarse en Internet, que afecta potencialmente a una multitud de aspectos de su vida privada, que, sin dicho motor, no se habrían interconectado o solo podrían haberlo sido muy dificilmente y que le permite, de este modo, establecer un perfil mas o menos detallado de la persona de que se trate".

La Ley Orgánica 3/2018, en sus artículos 93 y 94, confirma lo reconocido en la referida resolución judicial, puesto que en ellos se establece que:

"Toda persona tiene derecho a que sus datos datos personales sean suprimidos de los motores de búsqueda en Internet así como los que se hayan facilitado para su publicación por servicios de redes sociales o equivalentes cuando fuesen inadecuados, inexactos, no pertinentes, no actualizados o excesivos o hubieren devenido como tales por el transcurso del tiempo y la naturaleza e interés público de la información.

Del mismo modo, deberá procederse a la supresión de dichos datos, cuando las circunstancias personales que en su caso invocase el afectado evidenciasen la prevalencia de sus derechos sobre el mantenimiento de los datos por el servicio".

Para el supuesto de que este derecho fuera ejercitado por un afectado respecto de datos que hubiesen sido facilitados al servicio, por él o terceros, durante su minoría de edad, el prestador deberá proceder sin dilación a su supresión por la simple solicitud, de acuerdo con lo estipulado en el artículo 94.3 de la Ley Orgánica.

Es importante mencionar que, el apartado 2º del artículo 93 regula que no se impedirá el acceso a la información publicada en el sitio web a través de otros criterios de búsqueda distintos del nombre de quien ejerciera el derecho.

Cabe destacar, por tanto, el hecho de que la información no aparecerá en los resultados de Google o cualquier otro buscador, pero ello no implica que no siga publicada en la fuente original, puesto que solo afecta a los buscadores que enlazan al contenido.

 

4. Cómo ejercitar el “derecho al olvido“

Si deseas ejercitar tu "derecho al olvido", tanto en España como en el resto de países pertenecientes a la Unión Europea, deberás dirigirte al responsable de tratamiento acreditando siempre tu identidad. Para facilitar el ejercicio del mismo, la página web de la Agencia de Protección de Datos, pone a tu disposición un formulario susceptible de descarga.

El responsable de tratamiento tendrá el plazo máximo de un mes, a contar desde la recepción de la solicitud, para resolverla. Si transcurrido ese plazo no contesta o su respuesta no se corresponde con tus pretensiones, podrás interponer reclamación ante la AEPD, acompañando la documentación acreditativa de haber solicitado la supresión ante la correspondiente entidad.

 

5. Conclusión

Por tanto, ha de quedarnos claro que nuestros datos personales nos pertenecen, y que tenemos el derecho a decidir cuáles deseamos que sean objeto de publicación en internet y aquellos que no, siempre con los límites establecidos por la ley.

En este sentido, la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, nos permite, en determinadas ocasiones, ejercitar el “derecho al olvido“ en Google así como en el resto de motores de búsqueda y redes sociales. Todo ello, gracias a la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 13 de mayo de 2014.