Comentario a la sentencia TEDH sobre la vulneración del derecho a la intimidad con la videovigilancia

Lopdat Miércoles, 10 Enero 2018

La existencia del conflicto entre el derecho del empleador a monitorear la actividad de los empleados y el derecho de éstos a la protección de su privacidad se resolvió a nivel de la Unión Europea mediante la adopción de la Directiva nº 95/46/CE, que estableció una serie de principios que rigen la supervisión del uso de Internet y el correo electrónico en el lugar de trabajo.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha dado la razón a cinco cajeras de un supermercado de Barcelona que fueron despedidas después de que la empresa descubriera que robaban en el establecimiento gracias a cámaras oculta porque éstas se colocaron sin que ellas lo supieran y por tanto entiende que se violó su derecho a la privacidad y obliga a España a indemnizarles con 4.500 euros a cada una por daños y prejuicios. El dueño del supermercado ha violado el art. 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos (CEDH) sobre el derecho al respeto de la vida privada ya que deberían haber sido informadas de la colocación de estas cámaras ocultas y no fue así. Por ello impone el pago de 4.000 euros de indemnización a cada una, además de 500 euros a una de las demandantes por los costes del procedimiento judicial y 568 euros a las cuatro restantes.

Aunque los despidos fueron validados por la justicia española, el tribunal europeo, con sede en Estrasburgo, recuerda que los estados miembro del Consejo de Europa tienen la obligación de tomar medidas para garantizar el respeto a la vida privada de los ciudadanos y por ello se tendría que haber alcanzado un equilibrio entre el derecho de las demandantes y la voluntad del dueño del supermercado.

El precedente fue la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), de 5 de septiembre de 2017, (Gran Sala), en el caso Barbulescu contra Rumania. Esta  Sentencia determinaba que es una vulneración del derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones vigilar los mensajes enviados por un trabajador mediante medios propios de la empresa y acceder al contenido de los mismos, si éste no ha sido previamente informado de dicha posibilidad, incluso si existían normas en la empresa que prohíban su utilización con fines personales.

La Directiva nº 95/46/CE, fue la que estableció una serie de principios que rigen la supervisión del uso de Internet y el correo electrónico en el lugar de trabajo. Estos principios son:

  • Principio de necesidad: el monitoreo debe ser necesario para lograr un objetivo determinado.
  • Principio de especificación de objetivos: los datos deben recopilarse con fines específicos, explícitos y legítimos.
  • Principio de transparencia: el empleador debe proporcionar a los empleados información completa sobre las operaciones de monitoreo.
  • Principio de legitimidad: las operaciones de procesamiento de datos solo pueden tener lugar con un fin legítimo.
  • Principio de proporcionalidad: los datos personales que se supervisan deben ser relevantes y adecuados en relación con el objetivo especificado.
  • Principio de seguridad: el empleador debe tomar todas las medidas de seguridad posibles para garantizar que los datos recopilados no sean accesibles para terceros.